31 julio 2009

Aragón registra casi 700 denuncias por violencia de género en 2009

Aragón ha registrado un total de 695 denuncias por violencia de género en el primer trimestre de 2009.

De ellas, sólo 56, el 8,1%, fueron presentadas directamente por la víctima. En el 69,6% de los casos (481), la denuncia también fue puesta por la víctima, aunque junto con el atestado policial, según un informe del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

En el caso de los familiares, estos presentaron directamente el 0,4% de las denuncias interpuestas, cinco de las 695 totales. En el 1,2% de los casos, pusieron la denuncia pero con el atestado policial.

Por otro lado, 80 imputaciones (11,5%) se presentaron por intervención directa policial, un total de 49 (7,1%) con el parte de lesiones y 16 (2,3%) por los Servicios de Asistencia a Terceros.

En España, los porcentajes son similares. El número total de denuncias por este motivo asciende a 33.656, de las que el 8,7%, un total de 2.930, corresponden a peticiones directas de la víctima. En el 64,5 por ciento de los casos, lo que representa un 21.698, las denuncias acompañan el atestado policial.

Por Comunidades, Andalucía (6.801), Madrid (5.429), Valencia (4.765) y Cataluña (4.388) son las autonomías con mayor número de imputaciones en este primer trimestre.

Aunque han sido Extremadura (37,7%), La Rioja (22%) y Castilla-La Mancha (16,5%) donde las víctimas han registrado más denuncias directas.

15 julio 2009

¡¡La queremos viva!!

Su nombre es Ascensión Anguita y su historia la de una mujer que, nueve años después de sobrevivir al intento de asesinato por parte de su ex marido, sigue luchando por obtener ayuda y protección para ella y todas las mujeres y niñas en su situación.

En noviembre de 2000, tras varios años de amenazas, el entonces marido de Ascensión la agredió brutalmente en la puerta de su casa.

Ella sobrevivió gracias a la intervención de otras personas. Él fue condenado a 15 años de prisión y a pagar una indemnización por las lesiones, las secuelas y el daño moral.

A día de hoy, Ascensión no ha cobrado ni un céntimo de la indemnización.
Ella y sus dos hijas reciben una pensión por incapacidad de apenas 400 euros y viven con miedo las salidas del agresor de prisión con permiso. Y eso pasa seis días todos los meses, en los que vive escondida sufriendo absoluta indefensión.

Desgraciadamente, el caso de Ascensión no es único en el Estado español. Son muchas las mujeres y niñas, incluidas las víctimas de trata, que sufren
violencia de género a manos de otras personas entre las que se encuentran
parejas, ex parejas, agentes del estado y particulares. Muchas las víctimas
que, tras la agresión, no reciben protección ni reparación.

¡Actúa! Firma ahora y exige al Gobierno que se comprometa a acabar de forma integral con todas las formas de violencia hacia mujeres y niñas -
PULSAR AQUÍ para + información Muchas gracias por tu compromiso.

22 junio 2009

Enamorarse de un asesino

Esta semana hemos visto sobrecogidos el entierro de Mari Paz, la mujer de 35 años que murió el pasado domingo en Elche a manos de su pareja, y que posteriormente la descuartizó, repartiendo su cuerpo entre varios contenedores.
Uno de los primos hermanos de la víctima, Antonio, comentó que la familia desconocía que ella pudiera correr un peligro de muerte con su compañero sentimental, Mario G.F., que ha confesado ser autor del crimen. Antonio relató que ella parecía «muy ilusionada» con el futuro de su relación con el homicida, con quien convivía desde hacía unos cuatro meses, y que había presentado a su enamorado a parte de la familia.
Me gustaría reflexionar aquí sobre dos hechos de este suceso. El primero es que este sujeto contaba en el momento de iniciar la relación con Mari Paz con antecedentes penales por delitos de violencia y de robo. El segundo es que la víctima había presentado tiempo atrás denuncias por malos tratos contra parejas anteriores. La suma de uno y otro hecho nos lleva al siguiente enunciado: una mujer con experiencia de haber sido maltratada se une en una relación amorosa con un hombre violento.
Por supuesto, es posible que Mari Paz no supiera nada de esos antecedentes; que el tal Mario fuera un encantador de serpientes que sedujera primero con garbo y con mentiras para luego erigirse en un tipo posesivo e implacable. Pero aun así, he de insistir en una afirmación que encierra una realidad cada vez más evidente, a saber: que ninguna Ley contra la Violencia de Género se puede inmiscuir en una relación privada; que no hay juez en el mundo que nos pueda proteger a priori en el interior de nuestra casa de alguien dispuesto a someternos y golpearnos. (art. completo pulsar aquí)

18 junio 2009

Hombres por la igualdad de género

Cada vez que escuchamos una noticia acerca de un tema de violencia de género, nos parece que las agujas del reloj se han detenido en un escenario prehistórico, como en el caso de la joven Marta del Castillo (objeto de búsqueda entre los restos de un basurero), que nos muestra en primer plano o en varias dimensiones, el lado más cruel y terrorífico del ser humano. Sin embargo, la realidad nos devuelve una imagen más amable de la condición humana, ya que muchos varones en el siglo XXI cuestionan los parámetros clásicos de identificación masculina, que pautan una conducta de dominio y control sobre la mujer en el ámbito íntimo, en el privado.
El proceso emocional que lleva a un hombre o a una mujer a convertirse en persona, no es cosa fácil, ya que las identificaciones que imperan en un determinado momento sociocultural, ejercen estructuralmente un papel decisivo en la adopción de roles de género. La masculinidad como estereotipo se ha vinculado frecuentemente a rasgos físicos y psicológicos como la fuerza física que otorga hombría, el saber responder a las agresiones y defenderse con vigor tanto física como verbalmente, la competitividad feroz con los iguales que retroalimenta el ideal masculino, el control de las emociones, la capacidad resolutiva, el dominio en el contexto familiar y el despegue hacia la conquista del poder en el ámbito público, que otorga un lugar privilegiado al jefe-patriarca entre los demás machos de la horda primitiva. (art. completo pulsar aquí)